Lo más difícil.

       Estos últimos 7 meses han sido extraordinarios. Viví un suceso que marcó un antes y un después. El primer resultado fue Maravilla Andante, de quien ya han leído o podrán leer aquí mismo. Esta revelación me hizo querer ser mejor persona, me abrió los ojos a un mundo totalmente nuevo y del que quería, y quiero, formar parte; aunque lograrlo no va a ser nada fácil.

       Debo admitir que tengo un pequeño problema relacionado a salud mental, los que me conocen bien y están leyendo esto lo saben de sobra.

       Entonces... Para mí, todos los días son perfectos, siempre está pasando lo que tiene que pasar, todo es como es y punto. Pero esto no impide que las pequeñas piedras con las que cruzo camino día a día me hagan daño, porque no soy inmune a ellas. Esta es mi gran lucha, porque me preocupo por naderías y de igual forma esa nada me hace sentir mal y quiero que no sea así.

       Estas nadas se van apilando hasta que hay un derrumbe, incluso si la "montaña" es pequeñita. Me pasa siempre. Una parte boba de mi cerebro se empeña en burlarse de mí y decirme constantemente cosas como "Uy, qué pena. No resultó como querías", "No entiendo para qué haces esto", "No entiendo por qué sigues esforzándote si..." y de esa posibilidad se deriva una lista infinita de mis fallos, lo que más me cuesta, lo que más me duele. Aunque quiero ignorar la voz porque sé que es tonta y no vale para nada sigue resonando en cada tropiezo y conforme avanzo me es más difícil no prestarle atención y dejo que termine haciéndome daño.

       Cuando pasas mucho tiempo junto a una persona, esa persona se "acostumbra" a ti, más si tienes patrones en la conducta y no tienes cambios muy notorios durante mucho tiempo. Me pasó. Compartí lo que sentí una vida entera junto a alguien y luego la vida nos llevó por caminos separados hasta que se volvieron a cruzar. No fue tan drástico, nunca perdimos el contacto, pero no era lo mismo mandarnos mensajes ocasionales a compartir tiempo juntos en la vida real.

       Hoy tuve otro de esos episodios, la pequeña montaña se derribó y cada que ocurre me frustra bastante y termino desquitándome con todos, con la vida. Y hablando con esta persona me hizo recordarlo. Por haber sido un día largo y debido a los estragos de mis problemas para conciliar el sueño a buena hora, decidí ir a descansar, el problema se presentó cuando me despedí e hizo un comentario que me caló mucho (en sentido que me hizo sentir mal). Lo interpreté de varias formas, como un "ya estoy acostumbrade, tú siempre haces esto", "debilucha", "llorona", y más que nada como una burla. De ahí surgió esto.

       Lo más difícil a lo que me enfrento en este momento es a esa costumbre. Esta persona no cree que alguien pueda cambiar, entonces tratar de demostrarle lo contrario no vale de mucho porque casi siempre la he visto cerrada a esta idea, que han habido situaciones que ponen en duda mi juicio, pero casi siempre ha sido así.

      Me he esforzado bastante para estar en el lugar en el que estoy ahora. Soy indiferente a todo lo que puedan decirme personas que no son realmente importantes para mí, pero cuando se trata de los que sí nunca sé cómo reaccionar. Puedo intentar explicarme, que bueno, seguramente lo haré porque es lo que hago siempre. Pero me queda esa espinita de pensar que cuando una persona se acostumbra a ti y algún patrón de conducta que se presentó cuando estaban juntos, es difícil quitarle ese concepto que tiene de ti. Lo primero que pasó por mi mente fue "¿Por qué querrías en tu vida a alguien que no ve que has cambiado y que te estás esforzando por hacerlo?". Quisiera cortar de tajo esa amistad, pero una parte de mi corazón se aferra a ella y es aquí donde la duda empieza.

       Qué fea la costumbre.
       Qué difícil derrocar a la conceptualización.
       ¿Algún día lo lograré?
           
                                                                                                                    -DRT

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