La Muerte.
Esta idea llegó a mi mente en un momento muy inesperado y quise escribirla simplemente para compartirla, y, probablemente, entenderla un poco mejor. Mi primer acercamiento con la muerte se presentó cuando, dentro del vientre de mi mamá, el cordón umbilical, aquel hilillo que se supone debía ayudarme a vivir, se enredó en mi cuello y por poco acaba con mi vida incluso antes de que empezara. De un tiempo para acá me encuentro pensando en la muerte constantemente, la siento rondando en todo momento. La mayoría de las veces la veo como algo externo, lo que podría pasar sin que yo o mis decisiones interfieran, y otras tantas pienso en ella como el motor de mis movimientos. Siempre he pensado en el suicidio, no como algo que me gustaría hacer sino simplemente como algo que podría pasar. La única vez que lo he sentido realmente cerca se volvió una de las experiencias más traumáticas de mi vida. De por sí, sentir que no tengo el control sobre mi cuerpo...